Ya hemos visto en un artículo anterior qué es y porqué debería preocuparte la “luz azul”. En este artículo veremos cómo protegerse de la luz azul, ofreciendo distintas alternativas para protegernos de esta franja de radiación potencialmente peligrosa.

Desde luego, no se trata de un listado exhaustivo, más bien se trata de ofrecer distintos enfoques a un mismo problema. Intentaré agrupar distintas opciones: las hay de todo tipo y para todos los bolsillos.

Estoy convencido de que este artículo irá evolucionando con el tiempo, y a medida que tengamos acceso a más información y sistemas para protegernos iré actualizándolo.

Protegerse de la luz azul que emiten pantallas de ordenador, tabletas y teléfonos

Pantallas de ordenador, tabletas y teléfonos suponen un auténtico quebradero de cabeza para los que trabajamos en el mundo de la visión.

El ser humano no está preparado para permanecer sentado mucho tiempo ni para estar mirando contínuamente una lámpara (en el fondo, eso es cualquier pantalla: un panel iluminado), así que debemos solucionar los problemas que nos crea este cambio de hábitos.

Foto de Daniil Kuželev en Unsplash

Estas circunstancias se ven agravadas por el hecho de que la pantalla de un ordenador se encuentra a sólo unos 60-70 cm de media de nuestros ojos y ocupa una parte importante de nuestro campo visual, la parte central, de cuya integridad depende nuestra visión del color y el detalle. En el caso de tabletas (40-50 cm) y móviles (30-40cm) las distancias habituales de visionado son aún menores.

¿Qué podemos hacer para recibir menos radiación?

Ajustar o calibrar las pantallas para limitar la luz azul que emiten

La inmensa mayoría de las pantallas de ordenador de consumo se alejan bastante de una reproducción fideligna del color.

Los grandes fabricantes suelen ofrecer unas pantallas que son excesivamente luminosas, con colores muy saturados y un contraste excesivo. ¿La razón? cuando vamos a un comercio y tenemos la oportunidad de comparar distintas pantallas, las que más nos van a llamar la atención son las más luminosas, contrastadas, etc… los fabricantes lo saben y abusan del efecto “showroom”. Lo mismo ocurre, por cierto, con los televisores de pantalla plana LED que tenemos en nuestras casas.

Sugerencias:

  • Ajustar (a la baja) la luminosidad/contraste/saturación es un primer paso que nos ayudará a mantener bajo control la luz azul que emiten las pantallas. Los sistemas operativos actuales cuentan con herramientas que ayudan a ajustar estos parámetros de manera visual con mayor control.
  • Para quien desee una reproducción más ajustada con la realidad, siempre puede calibrarla.

Limitar la luz azul mediante software

Existen aplicaciones que se integran con los sistemas operativos y modifican el equilibrio de color de la pantalla a medida que avanza el día, ofreciendo un color más cálido a las ultimas horas. Por un buscan una menor interferencia de la luz azul en la producción de melatonina y, por lo tanto, un mejor descanso al dormir y, por otro lado un menor cansancio al uso de la pantalla. Las aplicaciones más conocidas son:

Para Windows

f.lux
f.lux
Developer: F.lux Software LLC
Price: Free

Elegir temas y fondos de pantalla menos luminosos y/o de colores más cálidos

  • Elegir correctamente un fondo de pantalla de color suave, más cálidos o menos brillantes ayuda a mantener bajo control la cantidad de luz azul que emite una pantalla: un color pastel en la gama de los beiges sería ideal, por ejemplo.
  • Otro tanto ocurre con los temas que podemos elegir para nuestro sistema operativo: elige uno que sea de un color neutro o ligeramente cálido.

Filtrar la luz azul mediante un filtro en la pantalla

Empresas como Reticare ofrecen filtros específico para luz azul de todo tipo de pantallas, tanto de ordenador como tabletas y móviles.

Son filtros que se encargan de absorber la luz visible más energética y esto les confiere ese característico color anaranjado.

Se ofrecen en tres niveles de protección (a elegir en función del uso) para los principales modelos de smartphone y tabletas, así como para portátiles y monitores de distinto tamaño.

Iluminación interior: si es posible, elige luces LED cálidas

En general, la cantidad de luz azul que llega a nuestros ojos debida a la iluminación es relativamente pequeña. Esto se debe a que a pesar de que las fuentes de luz LED son relativamente potentes, éstas se encuentran a cierta distancia y no ocupa una gran parte de nuestro campo visual. Además, la luz que emiten nos llega reflejada en las distintas superficies del local: paredes, suelos, techo, etc… de manera que llega a nuestros ojos muy atenuada. De todas maneras, a la hora de elegir las luces LED para la iluminación de nuestras casas y trabajo debemos tener en cuanta que hay una gran variedad de estas bombillas con diferentes características. En general, como vemos en el gráfico que sigue: las bombillas LED de luz blanca fría emiten mayor cantidad de luz azul y las de luz blanco cálido emiten menos. Es, por lo tanto, buena idea elegir fuentes de luz más cálidas ya que éstas contienen tratamientos que minimizan la luz azul.

PROTEGERSE DE LA LUZ AZUL CON GAFAS

Protección en gafas sin graduación

Existen multitud de propuestas en gafas sin graduación para su uso frente al ordenador. Están disponibles en ópticas y fuera de ellas a precios muy dispares: desde menos de 20 € a 99 € la gafa. No tengo experiencia con este tipo de gafa, así que no puedo daros mi opinión.

Protección para usuarios de gafas graduadas

Los que ya utilizamos gafas graduadas lo tenemos realmente fácil: a la hora de elegir nuevas lentes, pediremos las que incorporan tratamiento antirreflejantes que filtran la luz azul (este tratamiento no se puede aplicar a las lentes de una gafa existente). La ventaja de utilizar estas lentes es que no tenemos que añadir ningún elemento adicional para protegernos: las gafas graduadas que utilizamos habitualmente nos sirven, además, para protegernos de la luz azul.

  • Lentes transparentes: incorporan tratamientos antirreflejantes avanzados que incluyen un escudo contra esta radiación. Suelen dar un reflejo de color azul/morado, consecuencia de que la luz azul rebota en las lentes y, por lo tanto, no pasa a través de ellas.

Los nombres comerciales de este tipo de tratamientos son, entre otros: HVLL-Blue Control de Hoya, Eye Protect System de Essilor o Energy Blue de Indo. Todos ellos están disponibles para cualquier tipo de lente: monofocal, progresivo, ocupacional, etc

Estos tratamientos son, además, compatibles y adicionables a las lentes fotocromáticas Transitions que filtran entre 20 y el 80% de la luz azul respectivamente en su estado claro y oscuro.

  • Lentes CSR: son lentes tintadas con una coloración amarillenta que filtran selectivamente la luz azul. Esta coloración, en tres niveles de intensidad, es evidente en los niveles 2a y 2b, lo cual limita su atractivo.
    • CSR 1: para uso general, son prácticamente transparentes.
    • CSR 2a: De un color ya claramente amarillo
    • CSR 2b. Más oscuras que las anteriores, se reservan para su uso al exterior o situaciones de luminosidad alta.

Protección para usuarios de lentillas

Empiezan a aparecer en el mercado distintas opciones de protección contra la luz azul en lentillas combinado con un filtro UV, de momento, de manera aislada. Por ejemplo: las lentillas Lens 55 UV CSR o las Blu:gen de Mark’ennovy

Protección de la luz azul en gafas de sol

La mayoría de las gafas de sol no protegen en absoluto de la luz azul. Y esto es así porque la legislación actual no obliga a las gafas de sol a ofrecer ninguna protección más allá del UV. La protección contra la luz azul es opcional y pocas marcas la han implementado.

Bajo estas líneas podeis ver el espectro medio de la luz solar a mediodía. Gran parte de la luz que llega hasta nosotros se encuentra en la zona de luz azul de alta energía.

Como siempre, hay marcas más innovadoras que han aceptado el reto de ofrecerlo de serie en sus lentes, por ejemplo: gafas de sol Costa del Mar y las gafas Serengeti, dos opciones “premium” con una merecida fama.

En ambos casos, filtrar la luz azul tiene un beneficio adicional más allá de la mera protección: la radiación de luz azul es, por su longitud de onda, la que más dispersión produce dentro del ojo. Por lo tanto, al librarnos de ella, conseguimos una mayor definición en la imagen: todo se ve más limpio y más definido.

 

Mi opinión

Protegerse de la luz azul es relativamente fácil y no tiene porqué ser costoso. Mi recomendación es la siguiente:

 

  • Para todas las personas:
    • Ajustar los dispositivos de visualización (pantallas, etc) para que emitan menos radiación azul
    • Elegir, si es posible, una iluminación más cálida.
    • A la hora de elegir gafas de sol, optar por unas que ofrezcan un filtro más restictivo.
  • Para los usuarios de gafas:
    • Incorporar tratamientos antirreflejantes con filtros para la luz azul no tiene porqué ser más caro, elígelos si tu trabajo/tiempo libre consiste de manera habitual en estar frente a una pantalla.
  • Para quien no utiliza gafas pero sí pasa mucho tiempo frente a una pantalla:
    • Si tienes síntomas de cansancio, pesadez, irritación ocular, etc… acude a un optometrista que valore si estos síntomas se deben a
      • El esfuerzo de estar mirando una pantalla (con lo cuál pasarías al punto 2: usuario de gafas)
      • Se deben principalmente al exceso de luz azul (en ese caso unas gafas sin graduación con filtro o un filtro en la pantalla pueden suponder un gran alivio)
    • Si no tienes estos síntomas debes valorar la posibilidad de que la luz azul te provoque problemas visuales a largo plazo:  en este momento, no hay unanimidad sobre este punto.
  • Los usuarios de lentillas irán teniendo cada vez más opciones, pero actualmente ya existen soluciones en el mercado.

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